Ya se veía venir lo que le pasaría a este chico al intentar saltar la reja.
Hay que ver que este no tienen amigos, solo sirven para grabar sus desgracias.

Ayer veíamos como algunos juegos en los parques deberían ser solo para niños, como el pato de la feria. Ahora le toca el turno a otro adulto para demostrarnos nuevamente que lo que digo es verdad.
Por cierto, a este si debió haberle dolido.

A la familia Pérez nunca les advirtieron de los peligros de regalar una silla de ruedas motorizada a la abuela.
Hasta que un día la abuela fue invitada a una fiesta para las personas mayores de la ciudad y decidió llevar a su querida nieta para acompañarla en el caso de que su silla dejara de funcionar.
Todo ocurrio cuando un grupo de baile estaba haciendo una especie de danza Irlandesa. La abuela ya no podia aguantar las ganas de orinar despuýs de beber tanto refresco, así que decidió ir al baño a toda marcha.
Afortunadamente un video aficionado capta el momento del incidente.
