Esta un hombre con su auto accidentado frente a un manicomio con la llanta desmontada y lleva ya mucho tiempo pensando como ponerla porque no tiene tuercas para sostenerla.
En el portón del manicomio esta un loco observándolo y este le dice:
- Sería conveniente que le quitase una tuerca a cada una de las tres llantas para sostener esa.
El hombre responde:
- Tienes razón, pero como ¿tu no estas loco?
Y este le responde:
- Si, estoy aquí por loco no por bruto.
En el manicomio, un loco gritaba:
¡Yo soy el enviado de Dios!
Se le acerca otro loco y le dice:
No, ¡Yo soy el enviado de Dios!
Y así, los dos locos discuten.
Entonces, se acerca un tercer loco, y les pregunta:
¿Qué pasa aquí?
Y el primer loco dice:
¡Yo soy el enviado de Dios!
Y el segundo dice:
No, ¡Yo soy el enviado de Dios!
Entonces, el tercer loco dice:
Un momentito, ¡Yo no he enviado a nadie!
Dos locos planean la fuga del maniconio, uno le dice al otro:
Si la pared es baja la saltamos, si es alta cavamos un hoyo, ¿Entendido?
Sí, puedes ir primero.
Pasadas tres horas regresa el loco y dice:
No podemos escapar.
¿Por qué?
¡Porque no hay pared!
Si, otro chiste de presos, encontre varios y decidi publicarlos todos, aqui tiene otro mas:
Se trata de dos presos que estan condenados a muerte.
Viene el primero y el guardia le dice:
¿En qué prefieres morir, en la silla eléctrica o en la cámara de gas?
Y el muchacho le dice:
En la silla eléctrica.
Lo sientan y le conectan todo y le dan al interruptor 2 veces y no funciona. El guardia lo deja libre y el muchacho le dice al otro preso:
¡La silla está mala!
El guardia pasa al otro preso y le pregunta lo mismo a lo que el segundo preso responde:
La cámara de gas porque, la silla está mala.
Eran dos convictos que hicieron un túnel para escapar de la cárcel, cuando se disponían a realizar su escapatoria no contaron que había un guardián que conocía de los planes de escape y los estaba esperando a la salida del túnel con un grueso tolete. Una vez en la escotilla de escape del túnel, dice uno de los presos:
¡Por fin, la libertad! Y abrió la escotilla. Cuando sintió el fuerte golpe del tolete del guardia justo en la boca. El presidiario inmediatamente se regresa con la mano en la boca y el otro le pregunta:
¿Qué pasó? ¿Por qué no saliste?
A lo que el primero respondió sin destapar su boca:
Es que me dá mucha risa, sal tú primero.
Un hombre casado muestra a un amigo la fotografía de su mujer en una lancha.
¿Qué te parece?, verdad que es una preciosidad.
El amigo contesta:
Si, ¿y qué velocidad alcanza?
Está una niña llorando desconsoladamente, entonces llega un amiguito y le pregunta:
¿Por qué lloras?
La niña responde:
Es que mi mamá va a comprar un nuevo hermanito.
El niño lleno de emoción le dice:
Pero eso, qué tiene de mal, deberías estar contenta.
Y la niña le dice:
Es que la semana pasada compraron un coche nuevo.
Y el niño le dice:
¿Y eso qué tiene que ver?
Es que dieron el coche viejo como enganche.
Todos los días pasaba por una casa un repartidor de periódicos, el cual siempre que entraba al patio delantero a dejar el periódico, encontraba a un niño que lo esperaba, y con la mano y el dedo apuntándole, le hacía:
¡Pum, pum, pum! Simulando disparos contra el repartidor.
Esto era cosa de todos los días, todos los días. Pero un día el repartidor dijo:
Ah no, hoy le voy a seguir el juego, porque ya me tiene cansado que todos los días me dispare, aunque sea de mentiras.
Entonces, llega al otro día, entra al patio, y observa que el niño está en el techo, entonces el repartidor le apunta con el dedo y dice:
¡Pum, pum, pum, y pum!
Cae el niño al suelo desde el techo, y entonces el repartidor asustado corre hacia él, y le dice:
Niño, niño, ¿estás bien?
El niño le responde medio inconsciente:
¡Yo nunca te tiré a matar!

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